En respuesta al creciente uso malicioso de inteligencia artificial para generar contenidos falsos de carácter sexualizados, especialmente dirigidos a menores, el Gobierno español ha aprobado un anteproyecto de ley que tipifica como vulneración al derecho al honor la creación y difusión de ‘deepfakes’ sin consentimiento.
La medida, que actualiza la legislación de 1982, responde a una presión social y política cada vez mayor tras la difusión de imágenes manipuladas por herramientas automáticas como Grok, que han generado controversia y preocupación pública. Bajo el nuevo marco, el uso no autorizado de la voz o imagen de una persona —incluidos adolescentes a partir de 16 años— sin su consentimiento podrá ser perseguido legalmente, con sanciones económicas y mecanismos judiciales más eficaces para las víctimas.
Las reformadas normas también amplían la protección civil de derechos fundamentales, como la intimidad y la propia imagen, frente a contenidos fabricados mediante tecnologías de IA que antes quedaban en un vacío legal. Aunque se mantienen excepciones para usos creativos, periodísticos o de interés público (siempre que se indique la participación de IA), las autoridades buscan establecer criterios claros para frenar el abuso de estas técnicas.
Expertos legales subrayan que esta actualización no solo intenta penalizar la difusión de deepfakes sexuales, sino también establecer un estándar europeo en la protección de la dignidad digital de las personas, en un contexto donde las herramientas de IA son cada vez más sofisticadas y accesibles.










