Santo Domingo. La movilidad eléctrica continúa ganando terreno en América Latina gracias al aumento de incentivos gubernamentales, una mayor oferta de modelos y el interés de consumidores que buscan reducir el gasto en combustible y el impacto ambiental.
Durante el primer semestre de 2026, varios países de la región registraron un crecimiento en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos. Mercados como Brasil, México, Chile y Colombia lideran la adopción, mientras que otras naciones avanzan con la instalación de estaciones de carga y programas para modernizar sus flotas de transporte.
Expertos del sector destacan que el incremento en la competencia entre fabricantes ha permitido la llegada de modelos más accesibles, ampliando las opciones para familias y empresas. Asimismo, la mejora en la autonomía de las baterías ha reducido una de las principales preocupaciones de los compradores.
En República Dominicana también se observa un mayor interés por este tipo de vehículos. La importación de unidades eléctricas ha aumentado en los últimos años, impulsada por beneficios fiscales y por el crecimiento de la infraestructura de carga en las principales ciudades.
A pesar del avance, especialistas señalan que aún existen desafíos, como la necesidad de ampliar la red de cargadores rápidos y fortalecer el reciclaje de baterías para garantizar un crecimiento sostenible del sector.
Las proyecciones indican que la movilidad eléctrica continuará expandiéndose durante los próximos años, convirtiéndose en una pieza clave para reducir las emisiones de carbono y transformar el transporte en América Latina.









