Madrid, 20 de febrero de 2026. — La Cámara de Representantes de Florida aprobó una propuesta de enmienda constitucional que busca eliminar gradualmente los impuestos a la propiedad no destinados a escuelas en viviendas principales (homestead). La medida, conocida como HJR 203, fue aprobada el 19 de febrero con votación 80–30 y ahora pasa al Senado estatal, donde su futuro sigue abierto.
La iniciativa no cambia el impuesto escolar, pero sí apunta a la parte del recibo que financia servicios locales como gobiernos municipales, condados y distritos especiales. El mecanismo propuesto es una expansión anual de la exención homestead: a partir de 2027, la exención aumentaría US$100,000 por año durante 10 años. Con ese calendario, el plan contempla que para 2037 la vivienda principal quede totalmente exenta de impuestos no escolares.
Para llegar a la boleta electoral de noviembre de 2026, la resolución debe aprobarse en ambas cámaras por una mayoría de tres quintos. Si supera ese umbral legislativo, los votantes tendrían que respaldarla con al menos 60% para que la enmienda entre en vigor.
El debate es intenso porque el alivio fiscal tendría un costo relevante para los gobiernos locales. Un análisis legislativo estima un impacto de US$4.8 mil millones en el primer año fiscal de aplicación (2027–2028) y hasta US$14.7 mil millones en pérdidas recurrentes cuando el esquema esté plenamente implementado.
Los defensores sostienen que reducir los impuestos a la propiedad en viviendas principales aliviaría a familias presionadas por el aumento del costo de vida y podría fortalecer el atractivo de Florida como destino residencial. Los críticos responden que, sin una fuente alternativa de ingresos, la medida trasladaría el problema a recortes o reestructuraciones de servicios públicos. En ese contexto, el Senado aún no ha presentado una vía clara y podría impulsar ajustes, plazos distintos o una propuesta alternativa.










