Por: Leo Ruiz
Investigación Especial – TuRepública.com
En los últimos días, diversos medios han replicado una noticia alarmante: el Ministerio Público, a través de Proedemaren, ordenó la paralización de un proyecto inmobiliario en Las Terrenas por presuntos daños al medio ambiente. Las imágenes difundidas muestran árboles talados, suelos removidos y canales con agua estancada. Rápidamente, algunos sectores acusaron a The Reef de operar sin permisos y dañar ecosistemas protegidos como los manglares.
Pero ¿qué hay realmente detrás de esta medida? ¿Es The Reef un proyecto ilegal que amenaza el entorno de Playa Bonita o se trata de un caso más de desinformación mediática?
1. Un proyecto con Licencia Ambiental aprobada
El proyecto The Reef, desarrollado por Noval Properties, cuenta con la Licencia Ambiental Núm. 0577-24, emitida por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales el 14 de agosto de 2024. Esta licencia, de 11 páginas y con una vigencia de cinco años, autoriza expresamente la construcción de 510 apartamentos, un hotel boutique, y múltiples amenidades turísticas en el paraje Cosón, municipio Las Terrenas, provincia Samaná.
El documento establece de forma clara los polígonos autorizados, las medidas de conservación, los controles hídricos y de flora y fauna, así como un plan de canalización de aguas pluviales supervisado por técnicos del Ministerio. (Ver: Licencia Ambiental 0577-24, páginas 1 a 11)
2. El permiso fue el resultado de un proceso riguroso
Según el comunicado oficial de Noval Properties, el permiso ambiental fue el resultado de más de dos años y medio de estudios y revisiones técnicas, incluyendo:
- Estudio de Impacto Ambiental (EsIA)
- Plan de Manejo y Adecuación Ambiental
- Plan Maestro de zonificación
- Evaluaciones de biodiversidad, hidrología y geomorfología
- Revisión y aprobación del Comité Técnico de Evaluación y del Comité de Validación del Ministerio de Medio AmbienteV6 The Reef Comunicado …
3. ¿Y los manglares? La verdad sobre las imágenes
Uno de los puntos más sensibles ha sido la supuesta “tala de manglares”. Sin embargo, según el comunicado emitido por Noval, no se ha cortado ni intervenido ningún manglar ni cuerpo de agua natural. Lo que sí se realizó —conforme al plan aprobado— fue:
“La canalización adecuada de las aguas pluviales que caen de los lotes contiguos, dirigiéndolas hacia la laguna central. Las zonas húmedas señaladas en las imágenes son, en realidad, encharcamientos temporales producto de lluvias, y la laguna protegida adyacente permanece intacta.”
Las palmas secas visibles en algunas fotos no son mangles, sino restos de limpieza superficial del terreno en las zonas autorizadas para construir.
4. Acusaciones inconsistentes y mediáticamente manipuladas
Paradójicamente, el mismo proyecto que meses atrás fue criticado por “no iniciar la obra”, ahora enfrenta denuncias por “supuestos daños al medioambiente”. Según Noval:
“Rechazamos enérgicamente cualquier acusación de haber actuado en violación de las leyes ambientales. The Reef ha sido concebido y desarrollado con los más altos estándares.”V6 The Reef Comunicado …
El equipo legal y técnico del proyecto se encuentra colaborando activamente con las autoridades, entregando toda la documentación y permitiendo inspecciones adicionales.
5. Impacto social y solución a molestias comunitarias
Es cierto que el tránsito de maquinaria pesada ha generado incomodidades, lo cual es inevitable en una obra de esta magnitud. En respuesta a las preocupaciones de los vecinos, The Reef implementó una vía perimetral exclusiva para camiones, reduciendo el impacto en las áreas residenciales.
Conclusión: Un caso de desinformación que debe ser corregido
The Reef no es un proyecto improvisado ni ilegal. Se trata de un desarrollo turístico de alto estándar, con los permisos al día y una visión clara de sostenibilidad y aporte al turismo responsable en Las Terrenas. El manejo precipitado de la información por parte de algunos sectores ha generado confusión y daño reputacional innecesario, basado en acusaciones que no resisten una revisión técnica y jurídica rigurosa.
Lo que exige este caso no es más escándalo, sino verdad, transparencia y respeto al debido proceso. En tiempos donde la sostenibilidad es prioridad, también lo debe ser el periodismo con criterio.










