La tragedia del colapso en la discoteca Jet Set no solo se llevó la vida de más de 60 personas. También selló simbólicamente el final de una época dorada de la música, la cultura y el espectáculo en República Dominicana.
Durante más de cuatro décadas, Jet Set no fue solo un centro nocturno. Fue el templo del merengue, la catedral del show en vivo, el escenario donde artistas icónicos encontraron una conexión directa con su público.
Una historia de grandes leyendas
Desde Johnny Ventura hasta Milly Quezada, pasando por Wilfrido Vargas, Sergio Vargas, Los Hermanos Rosario, Toño Rosario, Fernando Villalona, Omega y Rubby Pérez, todos dejaron huella sobre esa tarima.
Era común que cualquier lunes en Santo Domingo se sintiera como sábado, si el Jet Set tenía fiesta. Su cartelera, su ambiente y su prestigio eran garantía de calidad… y de historia.
Más que música: un fenómeno cultural
Jet Set fue testigo de:
- Conciertos históricos
- Lanzamientos de álbumes
- Reencuentros de agrupaciones legendarias
- Momentos épicos en la carrera de decenas de artistas
Además, fue un punto de encuentro para políticos, empresarios, periodistas, turistas y figuras del jet set real.
El colapso que lo cambió todo
Que la tragedia ocurriera justo durante una presentación de Rubby Pérez no es un dato menor. Es casi una señal poética (y trágica) de que una era se despedía, con su voz más representativa cantando en vivo.
Jet Set no podrá ser reconstruido como estaba. Y aunque su legado cultural sigue vivo, la nostalgia ya lo ha convertido en leyenda.
Conclusión
Lo que ocurrió en Jet Set fue una tragedia humana. Pero también fue un punto de quiebre simbólico.
Se apagaron luces, se cayó el techo… y con ello, se cerró un capítulo inolvidable del arte dominicano.
Que esta memoria no se pierda. Que se honre. Que inspire.










