Inseguridad: un desafío nacional
La República Dominicana enfrenta un reto creciente en materia de seguridad ciudadana. Aunque el país mantiene una de las economías más dinámicas del Caribe, los niveles de delincuencia varían de una ciudad a otra, generando preocupación entre residentes y visitantes.
De acuerdo con estadísticas de la Procuraduría General de la República y el Observatorio de Seguridad Ciudadana, los delitos más frecuentes son robos, asaltos y violencia urbana, muchas veces vinculados al microtráfico de drogas.
Ciudades con mayor índice de peligrosidad
Diversos informes y encuestas sitúan a estas urbes entre las más peligrosas del país en 2025:
- Santo Domingo Este: concentra la mayor cantidad de casos reportados de robos y homicidios, especialmente en barrios populosos.
- Santiago de los Caballeros: segunda ciudad más grande del país, con un incremento en delitos callejeros y disputas vinculadas a bandas juveniles.
- Distrito Nacional (zonas específicas): aunque cuenta con sectores exclusivos, también existen áreas críticas con altos niveles de criminalidad.
- San Cristóbal: históricamente presenta elevados índices de violencia interpersonal.
- La Romana: se reportan frecuentes asaltos y delitos relacionados con el turismo.
Factores que influyen en la inseguridad
Los especialistas coinciden en que los principales detonantes son:
- Desigualdad social y falta de oportunidades.
- Crecimiento de bandas vinculadas al microtráfico.
- Débil presencia policial en zonas vulnerables.
- Deficiencias en el sistema judicial, que genera sensación de impunidad.
Impacto en la sociedad y el turismo
La percepción de inseguridad afecta tanto a la población local como a la industria turística, pilar fundamental de la economía dominicana. Aunque los polos turísticos como Punta Cana y Cap Cana mantienen altos estándares de seguridad privada, la situación en las ciudades principales genera debate sobre políticas públicas más efectivas.
Para Finalizar
La lucha contra la delincuencia en República Dominicana requiere un enfoque integral, que combine prevención social, fortalecimiento policial y reformas judiciales. Solo así será posible reducir la criminalidad y garantizar la seguridad en las ciudades con mayores índices de violencia.










