InternacionalesNoticias

FJT lamenta poca participación sociedad civil RD en Cumbre 

Lima, Perú.  La Fundación Justicia y Transparencia (FJT), lamentó hoy la escasa participación de la sociedad civil dominicana en los trabajos de la VIII Cumbre de las Américas, celebrada en la capital peruana, siendo el tema central la “Gobernabilidad democrática frente a la corrupción“, con la representación de más de 30 países del continente y la presencia de actores sociales y empresariales, bajo la coordinación de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El presidente de Justicia y Transparencia, Trajano Potentini,  destacó que en el evento solo estuvieron acreditados  cuatro  organizaciones de la sociedad civil dominicana, dedicadas a la defensa de los derechos humanos, que dirige Manuel María Mercedes y otras que propugnan por los derechos de los nacionales haitianos en proceso de regularización migratoria y  le entidad que dirige, que está orientada a la transparencia, la institucionalidad democrática y el estado de derecho.

Para la entidad cívica, mostró  su  preocupación el giro que tomaron los encuentros y discusiones de la sociedad en actividades paralelas y conducentes a producir los insumos para las conclusiones finales de la cumbre, matizados por el abucheo e intolerancia de sectores adeptos a los regímenes cubano y venezolano, quienes limitaron las discusiones estrictamente al plano político e ideológico, dejando fuera todo lo relativo al flagelo de la corrupción.

En consecuencia deploramos la aptitud de sectores oficiales de Cuba y Venezuela, quienes monopolizaron y boicotearon la participación de la sociedad civil, con la agravante de incidental y coaccionar el uso de la palabra, tanto al Secretario General de la OEA, Luis Almagro, como al representante del gobierno norteamericano, obligándoles prácticamente a abandonar el evento. 

De acuerdo con Potentini,  el espacio de la cumbre fue poco aprovechado por la sociedad civil para poner de relieve el lastre y secuela negativa de la corrupción y su indiscutible influencia en la violación a los derechos humanos, además de ser una seria amenaza para la gobernabilidad democrática y la paz pública.

Pese a reconocer el interés de los gobiernos, por lo menos a título retórico en la conclusiones finales de la cumbre, dirigidos a la conjunción de esfuerzos conjuntos para combatir la corrupción, entiende que resultarían insuficientes, sino se cambian y reforman las instituciones encargadas de perseguir y castigar la corrupción, “nos referimos a un ministerio público y justicia independiente.”

Potentini entiende que debe haber una reflexión profunda sobre el caso ODEBRECHT, aprovechando la  experiencia para plantearse correctivos al mediano y largo plazo, los cuales fortalezcan las contrataciones públicas, la supervisión y fiscalización de las obras en proceso de ejecución, la rendición de cuentas y los mecanismos de control y castigo del financiamiento ilegal de campañas.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba